martes, 9 de noviembre de 2010

LA SACHAMAMA

En quechua quiere decir “Madre del Monte”. Es una boa de tierra de gran tamaño, eslegendaria. Los caucheros y mitayeros han tropezado muchas veces con ella y aquellos que no han sido devorados, nos han dejado muchos relatos sobre su existencia.
CUENTO AMAZONICO

Mi compadre Ildisho acostumbraba internarse solo en el bosque en busca de cacería durante días con el fin de reunir abundante carne y pieles. Y en su diario trajinar lo hacía por un estrecho sendero que él mismo había abierto para internarse en la selva. Casi al final de este sendero, había un colosal tronco caído, sobre el que tenía que pasar diariamente en la ida y venida. Al parecer la caída de este gigantesco árbol se había producido mucho tiempo atrás, porque sobre su corteza se había acumulado una gruesa capa de tierra, donde crecían musgos, hongos y toda clase de vegetación pequeña y el resto del tronco no se podía ver, porque se perdía entre el bosque. Mi compadre había hecho de este tronco su lugar de descanso favorito, porque le permitía descansar cómodamente tendido sobre el, con el machete prendido en el suelo a su lado y la escopeta entre sus brazos. Hasta que un día de esos, que se detuvo junto al tronco para descansar, clavó el machete en el mismo tronco, en vez de hacerlo en el suelo y al instante sintió un ligero temblor que sacudió el bosque que le rodeaba, acompañado de un ruido sordo y lejano. Ildisho se asustó, pensando que se trataba del inicio de un terremoto, pero todo se aquietó y volvió a la normalidad y él siguió su descanso. Días después fue sorprendido en el bosque por una fuerte tempestad que lo dejó empapado y muerto de frío, siguió caminando, hasta que llegó hasta donde estaba el tronco, aquíIldisho empezó a exprimir sus ropas, buscó unas ramas secas y las prendió fuego al lado del tronco donde estaba recostado, para calentarse un poco y secar sus ropas y asar un pedazo de carne para comer. Las ramas empezaron a arder, hasta producir mucho calor y las llamas alcanzaron el tronco caído. Ildisho permanecía sentado sobre el tronco por largo rato, hasta calentarse y cocinar. Después decidió apagar la fogata sin moverse de su sitio, usando el machete, pero en ese instante sintió un sacudón y vio que los árboles se sacudían, causando un ruido extraño como el que escuchó días antes y luego vino la calma. Ildisho quedó pensativo, tenía la impresión de que el propio árbol en el que estaba sentado, sesacudía, pero no le dio importancia. Y de regreso a su tambo, pensó nuevamente en el tronco y al día siguiente regresó para revisar el tronco. Lo primero que hizo fue examinar con mucha atención la única parte descubierta que mostraba y nada extraño notó en esta parte, entonces decidió seguir bordeándolo hasta llegar a sus braíces, pero, no se dio cuenta de que a medida que avanzaba, el tronco se iba adelgazando ligeramente, en vez de seguir engrosando como es natural en todo árbol que siempre es grueso en su base o raíces.
Al cabo de un rato, detrochear, llegó a una parte totalmente despejada de malezas y arbustos y vio sorprendido montones de huesos de todo tamaño, como si se tratara de un cementerio de animales de la selva. Ildisho, luego avanzó para examinar las raíces del árbol caído, pero al acercarse donde terminaba éste, quedó paralizado al ver con asombro que en lugar de raíces había un enorme hueco, desde donde al parecer eran arrojados los huesos, porque desde allí partía el montón. El cazador sintió temor, al sospechar que el árbol caído no era tal, sino algo misterioso y viviente.
Con temor, siguió bordeando al tronco hacia la parte donde debería estar la copa, sin embargo a medida que avanzaba se iba dando cuenta que éste aumentaba de grosor. Ya cerca del final, se detuvo sorprendido al ver un espacio despejado, limpio, cubierto solo con hojarascas y no se veía huesos ni raíces. Allí permanecíó largo rato, y de pronto vio llegar a un venado que se acercaba lentamente, entonces Ildisho se preparó para disparar al animal, pero de pronto apareció sorpresivamente una enorme sachavaca y fue a detenerse junto al venado. Ildisho, quedódes concertado, no sabía a cual de los dos matar y bajó el arma hasta que el venado quedara al descubierto, pero le tapaba la sachavaca.
Resulta que los animales no se movían del sitio, pues, parecían clavados en el suelo y lo único que hacían, era raspar la tierra. De pronto, el canto de la chicua, casi sobre la cabeza de Ildisho, le asustó, haciéndole dar un pequeño salto, esto motivó que los animales quisieran correr, pero no podían moverse y no quitaban la vista del árbol. Esto llamó la atención a ildisho, y avanzó unos pasos hacia los animales y comprobó que éstos se asustaban, pero no podían correr, estaban como hipnotizados. Ildisho comenzó a inquietarse y a sentir temor de algo desconocido que iba a ocurrir en cualquier momento. Trató de calmar sus nervios, por un momento pensó que el chullachaqui, se había transformado en estos animales, para burlarse de él. Al poco rato, vio que la sachavaca comenzó a dirigirse hacia la base del tronco, paso a paso y desapareció en un abrir y cerrar de ojos, como si la tierra se lo hubiera tragado, a continuación el venado siguió el mismo camino y desapareció igual al llegar al extremo del árbol caído, ni un grito, ni un quejido se escuchó. Ildisho, impresionado por esto, decidió investigar y empezó a revisar el tronco, pero de lejos. Se detuvo un instante para observar bien y lo que vió los dejó paralizado de horror, sus piernas temblaban y estaba a punto de desmayarse, pues, lo que creía que era un árbol, no era otra cosa que un descomunal monstruo con poderes hipnóticos extraordinarios.
Era una horrorosa serpiente gigantesca con enormes ojos brillantes, que emitían rayos hipnotizantes, una enorme cabeza horrible con largas orejas bien paradas y puntiagudas, una boa monstruosa que parecía tenerla abierta como la entrada de un túnel. Esta criatura de la selva permanecía allí inmóvil, tal vez por largos años o siglos, alimentándose de toda clase de animales que tenían la desgracia de cruzarse en su camino, poniéndose al alcance de sus poderosos rayos hipnóticos de sus ojos. Cuando esto ocurría, al instante se paralizaban y poco a poco eran atraídos directamente hacia la enorme boca de la serpiente donde desaparecían enteros, luego del proceso de digestión sus huesos iban a parar al otro extremo o sea a la cola del monstruo donde había ese amontonamiento de huesos. Según sus cálculos el monstruo medía unos 60 mtrs. de largo y casi dos metros de diámetro cerca a la cabeza.
Ildisho, ya no tenía dudas, de que se hallaba frente a la legendaria sachamama, madre de la selva o madre del bosque. Este descubrimiento le permitió conocer la causa de los temblores que sintió y sacudió todo el bosque de los alrededores, primero al ser herida ligeramente con la punta del machete que seguramente atravesó sus gruesas escamas y después por el fuego que llegó a alcanzarlo. Ese mismo día, abandonó su tambo para regresar a su hogar, jurando no volver jamás por esos lugares, ni recostarse sobre troncos o árboles caídos, sin estar seguro de que son auténticos.

Carlos Velásquez Sánchez

EL MISTERIO DE LA LAGUNA DE SANGAMACOCHA

- Compadre Guto, compadre Guto.
-Sí, compadre-contestó Guto.
-Cumpita, cumpita, acaba de llegar la Sra. Encarna de Sangamacocha muy asustada, está en la casa del sanitario Nolvin, está muy pálida la pobre.
-¿Qué pasó cumpa Eloy? Dime de una vez,que pasó-dijo Guto.
-Dice la Sra. que vio una inmensa boa en Sangamacocha y casi la traga, logró escaparse cargando a su llullito y está casi desmayada la pobre-dijo el cumpa Eloy.
-Vamos compadre a Sangamacocha, avisa a toda la gente-dijo Guto.
Salió Guto de prisa con destino a la cocha. En la pista de aterrizaje estaba toda la gente agrupada esperando al maestro Guto. Corrieron los hombres. algunos armados de machetes y escopetas. Pasaron por San Andrés y los pobladores se aunaron al grupo, pasaron por Dos de Mayo y así desfilaron los hombres en fila india. Guto iba adelante del grupo, llegaron al lugar y avanzaron en puntillas. La quincha de la casa tenía una perforación cubierta de una sustancia gelatinosa, había una huella de 30 cms. Que avanzaba hacia la orilla de la cocha. Las hierbas y hojarascas estaban húmedas con ciertas hilachas de flemosidades.
Los hombres avanzaban agazapados siguiendo la huella pòr la orilla de la cocha y llegaron a un bosquecito, aquí lograron observar alrededor de dos metros de cola, cuya punta roma tenía cerca de 10 cms. de diámetro. El maestro Guto dispuso el disparo de las armas, la boa se sumergía con su lentitud natural, indiferente al dolor por los cientos de municiones que ingresaban a su cuerpo y desapareció por completo.
- Habrá ingresado las municiones a su cuerpo-dijo un hombre.
- No vemos sangre, es raro-dijo otro hombre acercándose a la huella de la orilla.
- Las municiones habrán quedado prendidas en la piel del animal como garrapatas-dijo Guto.
Y de pronto escucharon la detonación de un sonido similar a una bomba en el centro de Sangamacocha. Un chorro de 50 mtrs, se suspendió a 50 mtrs.de altura y cuando cayeron las gotas de agua sobre la superficie del lago, llegaron a la orilla olas cada vez más fuertes y el nivel del agua crecía en forma rápida.
Los hombres asustados regresaron por el camino presurosos, soportando una lluvia torrencial que del momento se desató, entre los rayos que caìan alrededor de la cocha y los truenos persistentes que retumbaban. Los hombres se encontraban perdidos en esa montaña virgen donde reinaba la oscuridad, perdieron el control del tiempo y el viento soplaba en todas direcciones que derribaba árboles en forma estrepitosa.
Los hombres estaban agrupados, peroEloy, un conocido montaraz de San Pablo, se alejó del grupo a tientas en la oscuridad. Cuando llegó a una parte clara que estaba solo a doscientos metros de la cocha y dejaron la tempestad que desapareció poco a poco. Pasaron varios años que la cocha no fue visitada, hasta que un día Filucho Rivero contrató a unos hombres para construir una zanja por uno de los desaguaderos de la cocha hasta llegar a la desembocadura en la quebrada de Ishangayacu. Las aguas de la cocha pasaba por la zanja en abundancia, llevando consigo boquichicos, fasacos, pañas y Filucho estaba contento de su trabajo.
-Cuando seque bien sembraré arroz y produciré bajo el sistema de riego, porque la alimentación de agua de las quebradas lo mantendrán permanentemente con agua, y ya traje semilla de Chiclayo. Las plántulas de arroz tenían quince días y estaban muy hermosas. Filucho estaba feliz con este Proyecto. La superficie de la cocha estaba a punto de secarse, algunas partes estaban en lodo y solo en algunos pozos había agua transparente donde los peces apiñados corrían desesperados y Filucho contrataba mas personal para sembrar más plántulas de arroz.
Hasta que una noche se escuchó el estruendo del, sonido de una bomba, que dejó a Filucho asustado y a sus acompañantes.
-¿Qué ha sido eso amigo?- dijo Filucho dirigiéndose a su amigo Alfredo.
-Parece que fue el sonido de Sangamacocha.
-No, no puede ser. Sangamacocha ya no existe, ya pasó a la historia-dijo Filucho incrédulo. Esto, preocupaba a Filucho, que esa noche no pudo dormir y a las cinco de la mañana, en mancha con sus peones, Filucho fue a Sangamacocha, pasó por San Andrés, Dos de Mayo y la gente le decía que la cocha había reventado. Grande fue la sorpresa y la desilusión de Filucho al observar desde una loma, que Sangamacocha estaba ya en su estado natural, el nivel del agua era normal. Y la zanja estaba totalmente cubierta de lodo que impedía el drenaje acelerado de las aguas de la cocha, solo salía ya el volumen de desague normal.
Misterioso ¡No!

Carlos Velásquez Sánchez

sábado, 4 de septiembre de 2010

EL RIO CUMBAZA


Hace muchos años atrás, el río Cumbaza carecía de piedras, hasta que un día apareció un hombre llamado Juan Enrique Flores Panduro. Era un pescador, que en su juventud se dedicaba mucho a la pesca en el río Cumbaza. Una mañana pidió permiso a su madre para ir en busca de carachamas.

Entonces, la madre le preparó su morral, en ella le puso su fiambre consistente en una mitad de gallina asada, un par de plátanos cocinados y partió al río Cumbaza. Siguió por la orilla del río y después de caminar dos días llegó por fin a la cabecera pedregosa y no muy accesible, por ser un lugar donde desembocan algunas otras pequeñas quebradas y que al crecer, se ponen furiosas y arrasan todo lo que encuentran a su paso, sufriendo más las consecuencias de estas crecientes el mismo hombre, los animales y los diferentes campos agrícolas y algunos proyectos que el hombre los realiza para su desarrollo.

En las aguas de las quebradas y los ríos especialmente de nuestra Región San Martín, existen unos peces llamados bagres, que iluminados por los rayos del sol en las aguas cristalinas parecen dorados y son muy apreciados por el hombre, que lo utiliza en su alimentación diaria.
Estos pecesillos, como si adivinaran la intención del pescador se escabullían, dirigiéndose debajo de unas piedras que les sirve de refugio ante el peligro, asimismo para huir del acoso del hombre se esconden en un pozo de agua oscura y es difícil ser visto por el hombre.

Juan descubrió con sorpresa, que tendido en la orilla de esta poza dormía una enorme boa de color parecido a la hojarasca de unos siete metros de largo, que de su boca salían pequeñas piedras y sobreponiéndose a la fuerte impresión que tuvo, por haber visto a esta boa, se propuso investigar de cerca.

La boa permanecía en el mismo estado y en el mismo sitio, entonces Juan se dio cuenta que en el lugar donde caían las pequeñas piedras, había una enorme y brillante pìedra, que con gran esfuerzo logró agarrar, para luego regresar a su casa. No había caminado una distancia considerable, cuando se produjo un viento terrible con truenos y relámpagos, impidiéndole seguir adelante.

Juan, al ver que era imposible continuar caminando por el bosque oscuro, optó por sacar del bolsillo la pequeña piedra brillante y la arrojó al río Cumbaza, inmediatamente como por encanto cesó la tempestad y el pescador pudo llegar a su casa que se encontraba en Morales, Juan contó lo sucedido a su viejecito y éste le dijo: “En cuánto recogiste la piedra hermosa, te has debido hacer un corte en cualquier parte de tu cuerpo y hubieras hecho una cruz con tu sangre sobre las hermosas piedras o sobre la cálida arena para poder desencantarlas”.

Juan y el viejecito fueron al río Cumbaza para poder encontrar la piedra, pero, tal fue la sorpresa de que no encontraron ni a la boa ni a la piedra preciosa, solo encontraron al río Cumbaza, su hermosa orilla y al fondo del río habían piedras grandes y chicas, a tal punto que en la actualidad es llamado el río más pedregoso de San Martín.

Carlos Velásquez Sánchez

ARBOLES Y PLANTAS MAS CONOCIDAS POR SU MADERA, SU RESINA, SUS FIBRAS, SUS FRUTOS, SUS PROPIEDADES Y OTROS USOS

Caballo usa: Planta silvestre pequeña que crece en los pastizales. Su fruto es pequeñito, redondo, de poco peso y cubierto de pequeñas púas inofensivas, blandas, que tiene la propiedad de enredarse en el cabello cuando hace contacto con éste, por eso es usado para jugar en carnavales.

Caimito: Arbol cultivado de fruto pulposo, jugoso, dulce, refrescante y muy agradable. Tiene la forma de un seno de mujer y es algo resinoso en la cáscara.

Cacao: Arbusto cultivado de cuyo fruto se extrae el chocolate.

Café: Arbusto cultivado de cuyo fruto se extrae el café, con el que se prepara la bebida del mismo nombre muy conocida en todo el mundo.

Callampa: Hongo comestible que crece sobre los troncos caídos en forma silvestre. Hay de color blanco y encarnado.

Camu-camu: Arbusto que crece a las orillas de los ríos y cochas. Su fruto es muy ácido y contiene una fuerte proporción de vitamina “C” como ningún otro fruto en el mundo. Se le utiliza en helados, refrescos y cocteles que resultan muy exquisitos.

Canchalagua: Planta pequeña, medicinal para curar el hígado.

Canela moena: Arbol cuya madera se utiliza en carpintería y otros. Es aromático.

Canoa huasca: Bejuco del que se extrae agua pura para beber.

Clavo huasca: Planta cuya madera y corteza se utiliza para combatir los enfriamientos. Macerado en aguardiente de caña y mezclado con miel de abeja es un excelente aperitivo. Se le considera como afrodisiaco.

Caña brava: Planta parecida a la caña de azúcar que crece generalmente en las playas o en las orillas inundables. Se le utiliza en cercas, pequeñas construcciones y otros usos múltiples.

Capirona:
Tronco de madera muy dura y pesada de color blanquecino, de superficie muy lisa. Es excelente combustible utilizado como leña. También se le emplea en carpintería y construcciones.

Capinuri:
Arbol de resma medicinal contra las lisiaduras, dislocaduras, fracturas, hernias, etc. empleándolo en forma de parches o emplastos que se adhieren fuertemente a la piel por muchos días.

Caraña: Arbol también de resma medicinal, se le da el mismo empleo que el capinuri.

Cascarilla: Es el árbol de la quina (la chinchona) del que se extrae la quinina y otros productos farmacéuticos para combatir las fiebres palúdicas.

Casha pona: Palmera cuya madera es explotable para diversos usos.

Casho: Arbusto cultivado de fruto agradable, jugoso y refrescante; su semilla está al extremo del fruto exteriormente y es un poderoso caústico. Se emplea las hojas del cogollo y el fruto verde para combatir las diarreas y la disentería por ser bastante astringente. Su nombre propio es “marañón”.

Castaña: Arbol silvestre y también cultivado, que da el fruto del mismo nombre, como nuez, muy agradable, utilizado en repostería y pastelería.

Catahua: Arbol de corteza verdosa, cubierta de púas pequeñas, cuya resma es caústica y tóxica por lo que entra en la composición del veneno “curare” utilizado por las tribus salvajes en la punta de los “virotes”(dardos) que lanzan con la “pucuna” (cerbatana) para cazar sus presas. El contacto de esta resina con los ojos puede causar la ceguera. Es medicinal para curar la sarna. Su madera es muy cotizada en la actualidad para extraer enchapes, triplay, etc.

Caucho: Arbol de resma muy codiciada para diversos usos en la industria.

Cedro: Arbol cuya madera es muy explotada por sus diversos usos en mueblería, construcciones, etc.

Cetico: Arbol cuya pulpa sirve para la fabricación de papel y otros. Abunda en las orillas de los ríos de la selva baja, inundables. Su fruto sirve de alimento a los murciélagos. Su madera es muy blanda, de poco peso y casi hueca.

Cocona: Planta cultivada y silvestre que crece en las chacras y huertos. Su fruto se emplea en helados, refrescos, jugos, cocteles, etc. Contiene bastante vitamina “C”. Es medicinal contra la diabetes y la presión alta.

Coco: Palmera que da el fruto del mismo nombre, como una nuez enorme. Es utilizado en repostería y pastelería. La corteza que cubre la cáscara del fruto es medicinal para combatir la disentería.

Copal: Arbol resinoso del que se extrae el producto del mismo nombre que se emplea en el calafateo de embarcaciones y otros usos.Su fruto es comestible y se le conoce como “goma huayo”.

Copaiba: Arbol de resma medicinal para curar heridas, etc.

Cordoncillo: Conocido en otras regiones como “matico”, es una planta medicinal para enfermedades estomacales, cólicos, etc.

Coto chupa: Planta parásita que sirve para curar la gonorrea.

Culebra caspi: Arbol de madera poco explotada, jaspeada, muy pesada y dura.

Cumaceba: Arbol de madera muy dura, para diversos usos, especial para fabricar arpones, flechas y lanzas. Es medicinal contra enfriamientos. Se le toma como aperitivo mezclado con chuchuhuasi, macerado en aguardiente. Se le considera también fortificante para la virilidad.

Cumala: Arbol cuya corteza da una resma roja que sometida al vapor de la orina se vuelve negra brillante que se utiliza para pintar y adornar “pates”, calabazas, remos, utensilios de arcilla, etc.

Curarina: Arbol del que se extrae el antídoto del mismo nombre para combatir las mordeduras de serpientes y picaduras de insectos y bichos ponzoñosos.

Carlos Velásquez Sánchez

jueves, 22 de julio de 2010

PLANTAS MEDICINALES MAS USADAS

( Darwin Bocanegra Tavera )

Ajo Sacha: Arbusto regional, cuyas hojas y corteza tienen un marcadísimo olor a ajo. Es empelado en condimentos. Gran calmante de dolores y en emplastos, remedio contra enfermedades renales.

Ayahuasca: La palabra quechua “ayahuasca” significa” soga de muerto”. Es una liana de extraordinario poder narcótico, que produce sicosis delirantes durante las que se ven fenómenos maravillosos.

Bejucos o lianas: Existe una gran variedad, pero por sus características especiales, merece citar la yacu huasca (soga de agua) la que produce abundante y sabrosa agua para beber. En la amazonía existen otras variedades más.

Guayaba: Las hojas tiernas de los cogollos, masticadas y exprimidas hasta hacerlas gotear sobre los ojos, curan rápidamente las conjuntivitis más agudas.

Indano: Arbol de corteza astringente, rallada y reducida a polvo, es cauterizante de heridas y hemostática. Su fruta es de sabor agridulce y sirve para infusiones en aguardiente. Similar en sus efectos también se conoce al ucshaquiro.

Lancetilla: Mezclada con huevo batido es un buen remedio contra la bronquitis y resfriados. Hervida con llantén y paico es muy buen desinflamante de heridas.

Llantén: De usos medicinales conocidos. Se da como planta de cultivo.

Ojé: La corteza produce un látex que a la vez es purgante, vermífugo y poderoso reconstituyente de la salud. Se toma una copita durante nueve días seguidos y es preciso observar durante un mes rigurosa dieta de carnes, manteca, sal, picantes y baños. Sometida la leche a un proceso de laboratorio, para quitarle algunas resinas perjudiciales. Se exporta actualmente en polvo y es administrada en cápsulas según receta médica.

Paico: Con el látex y con el jugo de sus hojas se pueden preparar vermífugos y otros medicamentos.

Sangre de grado: Mediante incisiones en la corteza se extrae esta resina roja tan empleada en la antigüedad como hemostático y astringente.

Carlos Velásquez Sánchez

domingo, 27 de junio de 2010

UN MALVADO CHAMAN


( Hildebrando García Velásquez )

En un rincón de la selva peruana, vivía un habilidoso chamán, que se dedicaba a sanar enfermos y a embrujar a los sanos. Es el caso, que en una oportunidad, un alcohólico consumado que vivía en un centro poblado, para sofocar el calor que le ocasionaba el exceso del alcohol en su organismo, fue a zambullirse en el río cercano y no fue encontrado.

Ese día, confundido con la alarmada población en la ribera, el chamán realizaba sus ritos brujeriles para indagar la razón de la desaparición del humilde borrachito. Por la noche, el chamán se acercó a la casa de la mujer del infortunado para decirle que su marido había sido capturado por los yacurunas (duendes del agua). La infeliz lloró lastimeramente, siendo consolada por el curandero, indicándole que el hará todo lo posible para devolverle a su marido sano y salvo de las garras de los yacurunas.
Los días pasaban sin resultados favorables y toda la comunidad se mantenía espectante. La mujer lloraba día y noche por la ausencia de su borrachito, que así como era, le hacía mucha falta.

Una tarde, el chamán le anunció que de acuerdo a sus ritos brujeriles, el borrachito llegará a su casa en altas horas de la noche, advirtiéndole a la mujer que la mantuviera sin luz y con la puerta del dormitorio un poco abierta. Era medianoche, la Antuca dormía profundamente después de larga vigilia, cuando sintió un cuerpo frío y desnudo que se acostó en su cama, y al mismo tiempo escuchó la voz de su marido que le dijo: Me he convertido en un yacuruna, he venido tan solo por un momento, pero siempre vendré a visitarte”. Conversaron un buen rato, hicieron el amor, después, el yacu, desapareció en la oscuridad de la noche diciéndole: “Voyá”

La pobre mujer, hasta el amanecer no pudo dormir, pensó y pensó, percibiendo un olor a lodo de río y sintiendo un frío en el vientre. Ya amanecía, cuando una gallina colorada corría y corría alborozada en el corral escapándose de un gallo carioco, y es cuando la Antuca confirmaba su sospecha que la cuestión de la noche, fue del malvado chamán.

Carlos Velásquez Sánchez

TRAGOS AFRODISIACOS

Rompe calzón (RC): Licor preparado mediante maceración de cortezas y sustancias afrodisiacas en aguardiente, endulzado con miel de abeja y polen silvestre.

Siete Raíces: Licor reconfortante y curativo hecho a base de cortezas y raíces: chuchuhuasi, cascarilla, cocobolo, cashaucsha, clavohuasca, mururé, iporuro, huacapurana y la cumaceba, macerado en aguardiente y endulzado con miel de abeja silvestre. Se le atribuye poderes sexuales. Es tomada preferentemente por personas de edad avanzada.

Picho Shicshina: Licor afrodisiaco para calentar a las mujeres frías.

Pico de Carpizo: Licor reconfortante preparado con sustancias afrodisiacas en aguardiente endulzado con miel de abeja silvestre.

Espérame en el cielo: Licor preparado en base a cocobolo, polen de abeja silvestre, cashaucsha, y otras sustancias afrodisiacas maceradas en aguardiente.

Clavador: Preparado con sustancias afrodisiacas de origen vegetal y animal, macerado en aguardiente que erecta al pene con dureza.

Tumbador: Preparado con sustancias afrodisiacas de origen vegetal y animal, macerado en aguardiente que excita al varón con vehemencia.

Anticuerno: Preparado con sustancias afrodisiacas de origen vegetal y animal, macerado en aguardiente que permite que el varón cumpla sexualmente con su pareja en forma puntual.

Tres por noche: Preparado con sustancias afrodisiacas de origen vegetal y animal, macerado en aguardiente que permite que la excitación masculina dure muchas horas.

Tumbasuegra: Preparado con sustancias afrodisiacas de origen vegetal y animal, macerado en aguardiente que le pone al varón muy seductor hasta con su suegra.

Aguantanena: Preparado con sustancias afrodisiacas de origen vegetal y animal, macerado en aguardiente que permite al varón ser muy potente al momento de hacer el coito.

Tres al hilo: Preparado con sustancias afrodisiacas de origen vegetal y animal, macerado en aguardiente que posibilita el acumulamiento del líquido seminal, haciendo que el acto sexual dure hasta para más de tres eyaculaciones.

Tumba ullo: Preparado con sustancias afrodisiacas de origen vegetal y animal, macerado en aguardiente que excita a las mujeres hasta lograr que el varón ya no pueda hacer más el acto sexual.

Siete cachos: Preparado con sustancias afrodisiacas de origen vegetal y animal, macerado en aguardiente que hace que el varón quiera hacer el acto sexual con diferentes mujeres a la vez.

Achuni ullo: Licor preparado mediante maceración del pene del achuni en aguardiente, endulzado con miel de abeja silvestre.

Chuchuhuasi: Corteza del chuchuhuasi macerado en aguardiente.

Carlos Velásquez Sánchez