jueves, 7 de abril de 2011

MISTERIOSA SELVA


De la selva, solo tenía algunas referencias : que hacía un calor maldito y llovía mucho, que sus mujeres ardientes y hermosas podían enloquecer a los hombres. Algunos amigos me contaron bellas y terribles historias de amor, si te descuidas, me dijeron : la selva te puede atrapar con sus encantos y yo les decía que no eran más que creencias, puras leyendas.

Jamás imaginé que podría vivir en el agua sin resfriarme, aquí el ambiente selvático era agradable y surcar los ríos de la selva. Con mis amigos Shemeco, Bolches y Rafico armábamos la timba y en las noches de lluvia, los lugareños narraban historias inagotables en la que los chullachaquis juguetones y chichas agoreras compartían el monte con los tunchis y los yacurunas, mientras las botellas con extrañas cortezas maceradas en aguardiente pasaban de mano en mano, afloraban los secretos del monte: pusangas para conquistar a la mujer esquiva, bufeos que se llevaban a sus parejas escogidas o los poderes de muerte del árbol de la lupuna.

Los sábados había que bajar al pueblo al Bar de la Negra, allí la conocí y me impresionó su belleza selvática, su juventud y tristeza que habitaba en su rostro y me enamoré de ella con locura, mejor dicho nos enamoramos los dos y comenzamos a vernos a escondidas en el monte. Veía que la obsesión de ella por el río era constante y en la quietud del bosque parecía entender el lenguaje que provenía de sus aguas. Y esa noche, ella mirando al río me dijo:”Mi amor, un día, nos iremos para siempre”. Pero, yo estaba decidido a sacarla de la selva y llevarla conmigo a Trujillo y cuando le decía esto, solamente sonreía.

Una noche, junto al río contemplábamos en silencio el cielo iluminado, de pronto una manada de bufeos colorados apareció, y comenzaron a saltar sobre las aguas y ella mi “negrita” presa de un extraño temblor se apretó contra mi cuerpo buscando protección y dándome un beso en cada pàrpado me dijo: “Para que nunca me dejes “ y se fue. Al día siguiente, mi amigo Ishtán me avisó que habían visto a la Negra regresar al río a la medianoche y entrar desnuda en sus aguas. Luego de varios días de búsqueda infructuosa, el brujo en sus sueños de ayahuasca, localizó su cuerpo carcomido por los peces río abajo. La enterramos, y desde ese mismo día comencé a sentir su insistente llamado.

Abrumado por la tristeza y asustado por lo que ya presentía, solicité a la Empresa mi urgente regreso a la ciudad de Trujillo. Partí en medio de una incesante llovizna en la madrugada y en la curva del puente a la salida del pueblo, por no chocar con un camión hice una mala maniobra y caí al río,luego el silencio absoluto y la oscuridad total que poco a poco se va aclarando y una luz intensa me invita a cruzar hacia mi nueva forma. Intento avanzar, los latidos de mi corazón tienen otro ritmo, siento la necesidad de vivir en el agua, ya puedo controlar mis aletas y con las ondulaciones de mi cuerpo voy avanzando por la playa. Emito mis primeros chillidos que en el aire de la noche se entrecruzan con los de ella, mi Negra, que me espera en el agua, juntito a la arena y en el centro del río, la manada juguetona nos recibían alegres.

Yo y mi querida Negra, éramos ya unos BUFEOS felices en las profundidades de este río amazónico.


Carlos Velásquez Sánchez

MITOS, LEYENDAS Y REGIONALISMOS


EL AYAYMAMA


Ave nocturna rara casi desconocida, que se le escucha cantar solamente en las noches claras de luna en las partes más altas de los grandes àrboles. Su cantar estremece el alma por ser muy melancólico y contenido humano, expresando claramente las siguientes palabras: “AY-AY-MA- HUISCHUHUARQUI “, cuya traducción es más o menos la siguiente: “ Ay madre, ay madre, porque me has abandonado “ Se dice que siempre anda en parejas y que representa a dos niños huérfanos abandonados por la madre en el interior del bosque. En cierta ocasión una madre al verse abatida por la crisis y al haber perdido a su esposo, tomó la decisiòn de reunirse con otro marido, pero con la condición de que a sus hijos del primer esposo, los abandonaría en plena selva para que mueran destrozados por los tigres o mordidos por las víboras. En más de dos oportunidades la madre intentó dejarlos en la espesura del bosque, pero, los niños que conocían las intenciones de la madre, iban llevando en sus bolsillos o pañuelos un poco de maíz para ir regando por el camino y así poder regresar otra vez a casa. En la tercera vez, la madre malvada, vendó los ojos de los niños y ya no pudieron regresar. Se dice que por arte de encantamiento de un hada buena de la selva se convirtieron en pájaros para no morir. Estas son leyendas que se cuentan en la selva y que forma parte de nuestro folklore popular.


EL SACHAMAMA


A este animal se le conoce con el nombre de MADRE DEL MONTE, lo describen como un monstruo que mide más de 60 mtrs. de largo y un diámetro superior a un metro más o menos o sea el grosor de un bidón, una cabeza y unas fauces descomunales, capaz de tragar entero a cualquier ser viviente. Este animal descomunal, vive en los lugares más recónditos de la selva, casi inmóvil, estirado en todo su largo, estratégicamente ubicado para atrapar a sus víctimas, dando la impresión a simple vista de ser un inmenso tronco viejo sobre el cual crecen hongos, musgos y pequeñas plantas que le sirven como camuflaje. Los que han logrado contemplarlo de frente, pero bastantes alejados de la cabeza, manifiestan que tiene unos grandes ojos y fulgurantes, los cuales ejercen una poderosa e irresistible atracción para todo ser viviente que pase cerca de ellos y caiga bajo el haz del rayo que proyectan, yendo directamente a parar a la boca del animal donde desaparecen al instante.


LA YACUMAMA

La Yacumama :Madre del Agua; boa gigante del agua que vive en las profundidades de los ríos y cochas, saliendo raras veces a la superficie; y es en estas pocas ocasiones que puede causar daños irreparables en las embarcaciones y sus pasajeros, haciéndoles naufragar y perecer bien sea ahogados o atrapados por el monstruo. Se dice, que al emerger el animal produce un inmenso remolino y gran oleaje,poco comunes en los ríos y cochas, dejando al descubierto su descomunal cabeza que decansa sobre un cuello erguido que sobresale del agua a una altura de dos a tres metros, desplazándose de esta forma por el centro del río, zambulléndose de trecho en trecho, hasta que al fin se sumerge para no aparecer más. Otras veces sale a la superficie y permanece a flor de agua atravesada de banda a banda del río, causando el efecto de un árbol gigantesco caído que represa el agua formando fuertes correntadas que impiden que una embarcación pase por este sitio sin peligro de naufragar.


Carlos Velásquez Sánchez

miércoles, 26 de enero de 2011

COMPLEJO ARQUEOLOGICO “EL GRAN SAPOSOA” EL REINO OCULTO ENTRE EL MITO Y LA REALIDAD


Los exploradores sabían que no podían estar lejos, y a punta de machete abrieron el sendero que los conduciría al secreto mejor guardado de la selva. Atravesaron el lodo y la maleza de la Amazonía, con la certeza de su existencia, la cual nunca estuvo en duda. Y su descubridor acertó, salvo en un detalle, porque él buscaba Cajamarquilla, la ciudad tantas veces mencionada en las crónicas de los conquistadores, pero, encontró el último tesoro de la civilización chachapoyana: el Complejo Arqueológico “El Gran Saposoa”.

Este Complejo fue descubierto en el año de 1,999 y se la dio a conocer al mundo con una expedición que partió el 18 de Julio y culminó el 15 de Agosto del 2,004. Desde entonces, el Gran Saposoa se sumó a la larga lista de maravillas de nuestro país y que según el Inca Garcilaso de la Vega, Cajamarquilla sería una de las siete ciudades perdidas de los Chachapoyas, y este Complejo del Gran Saposoa habría albergado a unos 10,000 habitantes. La Andean Explorers Foundation, organización fundada por el descubridor de este Complejo Gene Savoy, invirtió cerca de 800,000 dólares en diversas excursiones de investigación.

En el año 2,007 se realizó la expedición más exitosa al Complejo Arqueológico “El Gran Saposoa”, donde más de 20 expedicionarios partieron de la ciudad de Saposoa, de donde recabaron importante información fotográfica y de la población. Este Complejo empezó a edificarse en el siglo X, y se encuentra en el Distrito de Saposoa, Provincia de Huallaga, Región San Martín, a unos 2,800 m.s.n.m y limita con Amazonas y La Libertad hacia el Oeste y con Lamas, Bellavista y Mcal. Cáceres hacia el Este, que son Provincias de la Región San Martín. Sobre el mapa, se ubica en las márgenes del río Huabayacu, en las cuencas de los ríos Yonán, Huayabamba, Bravo y Huabayacu. Los principales Caseríos que están a lo largo de este Complejo son: La Canaán, Pampa Hermosa, Los Chilchos, Añazco Pueblo y La Morada, que tienen intercambio comercial con la Provincia de Bolívar (La Libertad), ya que la distancia que los une es mucho menor a la Provincia de Huallaga, que son aproximadamente 165 kms. de camino de herradura y espesa selva, razón por la cual la Municipalidad Provincial de Huallaga en Convenio con el GORESAM realizaron el Proyecto de Construcción de un camino pedestre al Complejo Arqueológico, partiendo de Saposoa el 08 de Octubre del 2,008 y retornando el 17 de Marzo del 2,009,realizándose 120 kms. de camino hasta el Caserío de La Canaán, participando un total de 25 personas.

Este conjunto arquitectónico del Gran Saposoa se extiende a lo largo de 100 kms2. y está construído totalmente de piedra. Esta metrópoli se compone de más de 500 unidades arquitectónicas y unas cien terrazas agrícolas ubicadas en las laderas de los cerros, quién además de ser notables arquitectos, destacaron por su artesanía, sobre todo en el arte de la orfebrería y textilería, y según el Arqueólogo Angel Cornejo García, el Complejo del Gran Saposoa es el más extenso de todos los descubrimientos en la zona de los Andes Amazónicos Orientales.

Para llegar a este Complejo Arqueológico del Gran Saposoa, los viajeros que parten desde Lima, deberán primero llegar a Tarapoto y luego a la ciudad de Saposoa. Una vez allí, se parte rumbo al Alto Pachiza (Motelillo), de donde empieza la aventura por el camino pedestre, atravesando los poblados de Pampa Hermosa, La Canaán, Añazco Pueblo, La Morada y Tres Cruces. En este último poblado, los visitantes deberán hacer tres horas de viaje a lomo de mula, para llegar al Gran Complejo Arqueológico “El Gran Saposoa”, siguiendo así esta ruta de los expedicionarios con un turismo de aventura en plena selva virgen que dura aproximadamente unos quince días, EL GRAN SAPOSOA LES ESPERA.

Carlos Velásquez Sánchez

lunes, 27 de diciembre de 2010

EL RUNA PUMA O YANAPUMA


Cuentan que antiguamente, existían brujos maleros que llegaban a tener pactos con los demonios de la selva. Eran poderosos haciendo el mal y sus afanes de tener cada vez mas y mas poder llegaban al estado en que tenían necesidad de beber sangre y comer carne humana.

Claro, estos brujos vivían en lo más apartado de la selva y casi siempre solos. Dominaban los secretos para transformarse en “Runapuma”, cuando sentían la necesidad de alimentarse, hacía sus invocaciones por intermedio de ícaros (cantos mágicos de poder”, pidiendo fuerzas a los demonios del monte y entonces se convertían en hermosos jaguares hambrientos, totalmente negros.
Así atacaban a sus víctimas, sin importarles que estuvieran armadas o en compañía de otras personas. No le temían a nada, ni nadie porque se sentían protegidos.
Satisfecho su apetito, volvían a convertirse en hombres casi normales.

Por esta razón se cree que los jaguares melánicos totalmente negros o yanapumas, son mensajeros del más allá o poderosos brujos capaces de tomar forma humana e incluso icarar o maldecir la comida desde lejos. Estos otorongos negros son temidos pòr esa razón.

Carlos Velásquez Sánchez

ARBOLES Y PLANTAS MAS CONOCIDAS EN LA REGION POR SU MADERA, SU RESINA, SUS RESINAS, SUS FIBRAS, SUS FRUTOS Y SUS PROPIEDADES MEDICINALES

- Jabón huasca: Bejuco medicinal, Las hojas machacadas curan heridas y cortes con gran eficacia, sin dejar huellas ni cicatriz alguna, cuando éstas son recientes.
- Jergón caspi: Arbol de madera muy dura, jaspeada y utilizada en mueblería.
- Labuceta: Planta para hacer “pusanga” (filtro de amor). Lágrimas de la Virgen. Planta cuyas semillas se emplea en collares, rosarios, etc y son redonditos y blanquecinos.
- Lagarto caspi: Arbol cuya madera es resistente a la intemperie, muy utilizada en construcciones.
- Lancetilla: Planta pequeña de huerta, cuyas hojas son medicinales para curar la tos, el sarampión y la tos ferina.
- Lianas: Sogas de monte.Plantas parásitas de gran variedad y se les da diversos usos.
- Lupuna: Un gigante de la selva. Arbol muy cotizado en la actualidad por su excelente madera para la fabricación del triplay, enchapados. Es bastante blando, por lo que anteriormente no servía ni para leña. Solamente era un adorno del bosque por su gran tamaño, parecida a un hongo gigante.
- Llanchama: Arbol cuya corteza sirve para hacer mantas y tendidos. Es muy utilizado por las tribus salvajes para hacer sus prendas de cama.
- Llangua: Planta silvestre, pequeña que crece en los pastizales. Las hojas machacadas sirven para añilar la ropa lavada.
- Llantén: Planta pequeña de hortaliza parecida a una lechuga. De excelentes propiedades medicinales para curar la tos tomándolo con huevo batido y para desinflamante de procesos infectantes, etc. También cura la diabetes y enfermedades del hígado.

MITOS Y LEYENDAS

EL HUAMAN HUASI

Saliendo del Chazuta, río abajo por el Huallaga, después de pasar en balsa los malos pasos de Estero, Chumía, Vaquero y la enorme Muyuna del Silencio, entre amenazadoras y gigantescas paredes verticales, el río da unja vuelta en “u” y luego se tranquiliza momentáneamente en una recta considerable que parece estrellarse en el cerro; desde allí, al mirar a la cumbre de la montaña, se puede observar aún una gran mancha de color oscuro, que según los lugareños, es la indeleble huella de los macabros festines de dos águilas fósiles con los desventurados viajeros, comerciantes de ganado y balseros. Eran hembra y macho que desde el mirador divisaban la balsa, y en vuelo rapaz e increíblemente recto, se apropiaban ràpidamente de todo ser vivo que la embarcación llevaba sobre sí, elevándose hacia su nido para darse un sangriento festín a la vista de los aterrados viajeros, mientras la sangre se escurría por las paredes del cerro tiñendo el agua de un color rojo intenso que duraba días enteros. Estas águilas fueron muertas por los lugareños, quienes les tendieron una trampa en una balsa con cabezas de ganados atados a piedras, las águilas no pudieron levantar las cabezas porque pesaban mucho y aprovecharon para dispararles ubicados en sitios estratégicos. Una de ellas cayó mortalmente herida a las profundidades del río y la otra logró volar hasta la cumbre del cerro, estrellándose en la peña saliente donde hasta hoy reposan sus despojos. Por esta razón a ese lugar le denominan “Huaman Huasi” que significa “Nido de Aguilas”.

LA LEYENDA DEL HOMBRE DE PIEDRA

Se ubica junto al antiguo camino de Moyobamba a Calzada, al costado del Morro, representa a un hombre desnudo en el afán de ocultar su sexo con las manos.

Este ídolo está sin cabeza, se dice que lo cortaron los conquistadores españoles en la creencia de que en su interior (tórax y abdomen) era hueco y que se encontraba lleno de oro.

Antiguamente al pasar por el camino cerca al Hombre de Piedra, estaba prohibido hacer ruidos mediante conversación o golpes de piedras y palos, a fin de no provocar lluvias intempestivas que caían cuando esto sucedía.

LA LEYENDA DEL MORRO DE ANCAIZA

El Morro de Angaiza se ubica en las montañas de la Cordillera Azul, por las alturas del río Mayo, donde se cree de la existencia de un Gran Reyno que alberga riquezas de oro y plata reluciente al reflejo del sol y que desaparecía si alguien iba en su búsqueda, que el reino estaba gobernado por el Monarca Curi Runa (Indio de Oro), el mismo que vivía en un suntuoso palacio y vestía prendas de oro para las grandes festividades del reyno.

LA CHICUA

Es como una especie de gavilán nocturno, ave muy rara de encontrar, que dicen tiene el plumaje marrón.

De su canto, agorero y mágico toma su nombre, por las noches suele cantar:”chicua”…. “chicua”…., hasta perderse en el monte y su canto produce escalofrío en la gente que lo escucha.

También es considerado un “maligno diablo” enviado por algún brujo malero, o uno de estos brujos que busca vengarse de alguien. Cuando canta cerca de una casa la gente se pregunta a quién habrá venido a buscarese maldito pájaro.

Darwin Bocanegra Tavera

martes, 9 de noviembre de 2010

LA SACHAMAMA

En quechua quiere decir “Madre del Monte”. Es una boa de tierra de gran tamaño, eslegendaria. Los caucheros y mitayeros han tropezado muchas veces con ella y aquellos que no han sido devorados, nos han dejado muchos relatos sobre su existencia.
CUENTO AMAZONICO

Mi compadre Ildisho acostumbraba internarse solo en el bosque en busca de cacería durante días con el fin de reunir abundante carne y pieles. Y en su diario trajinar lo hacía por un estrecho sendero que él mismo había abierto para internarse en la selva. Casi al final de este sendero, había un colosal tronco caído, sobre el que tenía que pasar diariamente en la ida y venida. Al parecer la caída de este gigantesco árbol se había producido mucho tiempo atrás, porque sobre su corteza se había acumulado una gruesa capa de tierra, donde crecían musgos, hongos y toda clase de vegetación pequeña y el resto del tronco no se podía ver, porque se perdía entre el bosque. Mi compadre había hecho de este tronco su lugar de descanso favorito, porque le permitía descansar cómodamente tendido sobre el, con el machete prendido en el suelo a su lado y la escopeta entre sus brazos. Hasta que un día de esos, que se detuvo junto al tronco para descansar, clavó el machete en el mismo tronco, en vez de hacerlo en el suelo y al instante sintió un ligero temblor que sacudió el bosque que le rodeaba, acompañado de un ruido sordo y lejano. Ildisho se asustó, pensando que se trataba del inicio de un terremoto, pero todo se aquietó y volvió a la normalidad y él siguió su descanso. Días después fue sorprendido en el bosque por una fuerte tempestad que lo dejó empapado y muerto de frío, siguió caminando, hasta que llegó hasta donde estaba el tronco, aquíIldisho empezó a exprimir sus ropas, buscó unas ramas secas y las prendió fuego al lado del tronco donde estaba recostado, para calentarse un poco y secar sus ropas y asar un pedazo de carne para comer. Las ramas empezaron a arder, hasta producir mucho calor y las llamas alcanzaron el tronco caído. Ildisho permanecía sentado sobre el tronco por largo rato, hasta calentarse y cocinar. Después decidió apagar la fogata sin moverse de su sitio, usando el machete, pero en ese instante sintió un sacudón y vio que los árboles se sacudían, causando un ruido extraño como el que escuchó días antes y luego vino la calma. Ildisho quedó pensativo, tenía la impresión de que el propio árbol en el que estaba sentado, sesacudía, pero no le dio importancia. Y de regreso a su tambo, pensó nuevamente en el tronco y al día siguiente regresó para revisar el tronco. Lo primero que hizo fue examinar con mucha atención la única parte descubierta que mostraba y nada extraño notó en esta parte, entonces decidió seguir bordeándolo hasta llegar a sus braíces, pero, no se dio cuenta de que a medida que avanzaba, el tronco se iba adelgazando ligeramente, en vez de seguir engrosando como es natural en todo árbol que siempre es grueso en su base o raíces.
Al cabo de un rato, detrochear, llegó a una parte totalmente despejada de malezas y arbustos y vio sorprendido montones de huesos de todo tamaño, como si se tratara de un cementerio de animales de la selva. Ildisho, luego avanzó para examinar las raíces del árbol caído, pero al acercarse donde terminaba éste, quedó paralizado al ver con asombro que en lugar de raíces había un enorme hueco, desde donde al parecer eran arrojados los huesos, porque desde allí partía el montón. El cazador sintió temor, al sospechar que el árbol caído no era tal, sino algo misterioso y viviente.
Con temor, siguió bordeando al tronco hacia la parte donde debería estar la copa, sin embargo a medida que avanzaba se iba dando cuenta que éste aumentaba de grosor. Ya cerca del final, se detuvo sorprendido al ver un espacio despejado, limpio, cubierto solo con hojarascas y no se veía huesos ni raíces. Allí permanecíó largo rato, y de pronto vio llegar a un venado que se acercaba lentamente, entonces Ildisho se preparó para disparar al animal, pero de pronto apareció sorpresivamente una enorme sachavaca y fue a detenerse junto al venado. Ildisho, quedódes concertado, no sabía a cual de los dos matar y bajó el arma hasta que el venado quedara al descubierto, pero le tapaba la sachavaca.
Resulta que los animales no se movían del sitio, pues, parecían clavados en el suelo y lo único que hacían, era raspar la tierra. De pronto, el canto de la chicua, casi sobre la cabeza de Ildisho, le asustó, haciéndole dar un pequeño salto, esto motivó que los animales quisieran correr, pero no podían moverse y no quitaban la vista del árbol. Esto llamó la atención a ildisho, y avanzó unos pasos hacia los animales y comprobó que éstos se asustaban, pero no podían correr, estaban como hipnotizados. Ildisho comenzó a inquietarse y a sentir temor de algo desconocido que iba a ocurrir en cualquier momento. Trató de calmar sus nervios, por un momento pensó que el chullachaqui, se había transformado en estos animales, para burlarse de él. Al poco rato, vio que la sachavaca comenzó a dirigirse hacia la base del tronco, paso a paso y desapareció en un abrir y cerrar de ojos, como si la tierra se lo hubiera tragado, a continuación el venado siguió el mismo camino y desapareció igual al llegar al extremo del árbol caído, ni un grito, ni un quejido se escuchó. Ildisho, impresionado por esto, decidió investigar y empezó a revisar el tronco, pero de lejos. Se detuvo un instante para observar bien y lo que vió los dejó paralizado de horror, sus piernas temblaban y estaba a punto de desmayarse, pues, lo que creía que era un árbol, no era otra cosa que un descomunal monstruo con poderes hipnóticos extraordinarios.
Era una horrorosa serpiente gigantesca con enormes ojos brillantes, que emitían rayos hipnotizantes, una enorme cabeza horrible con largas orejas bien paradas y puntiagudas, una boa monstruosa que parecía tenerla abierta como la entrada de un túnel. Esta criatura de la selva permanecía allí inmóvil, tal vez por largos años o siglos, alimentándose de toda clase de animales que tenían la desgracia de cruzarse en su camino, poniéndose al alcance de sus poderosos rayos hipnóticos de sus ojos. Cuando esto ocurría, al instante se paralizaban y poco a poco eran atraídos directamente hacia la enorme boca de la serpiente donde desaparecían enteros, luego del proceso de digestión sus huesos iban a parar al otro extremo o sea a la cola del monstruo donde había ese amontonamiento de huesos. Según sus cálculos el monstruo medía unos 60 mtrs. de largo y casi dos metros de diámetro cerca a la cabeza.
Ildisho, ya no tenía dudas, de que se hallaba frente a la legendaria sachamama, madre de la selva o madre del bosque. Este descubrimiento le permitió conocer la causa de los temblores que sintió y sacudió todo el bosque de los alrededores, primero al ser herida ligeramente con la punta del machete que seguramente atravesó sus gruesas escamas y después por el fuego que llegó a alcanzarlo. Ese mismo día, abandonó su tambo para regresar a su hogar, jurando no volver jamás por esos lugares, ni recostarse sobre troncos o árboles caídos, sin estar seguro de que son auténticos.

Carlos Velásquez Sánchez

EL MISTERIO DE LA LAGUNA DE SANGAMACOCHA

- Compadre Guto, compadre Guto.
-Sí, compadre-contestó Guto.
-Cumpita, cumpita, acaba de llegar la Sra. Encarna de Sangamacocha muy asustada, está en la casa del sanitario Nolvin, está muy pálida la pobre.
-¿Qué pasó cumpa Eloy? Dime de una vez,que pasó-dijo Guto.
-Dice la Sra. que vio una inmensa boa en Sangamacocha y casi la traga, logró escaparse cargando a su llullito y está casi desmayada la pobre-dijo el cumpa Eloy.
-Vamos compadre a Sangamacocha, avisa a toda la gente-dijo Guto.
Salió Guto de prisa con destino a la cocha. En la pista de aterrizaje estaba toda la gente agrupada esperando al maestro Guto. Corrieron los hombres. algunos armados de machetes y escopetas. Pasaron por San Andrés y los pobladores se aunaron al grupo, pasaron por Dos de Mayo y así desfilaron los hombres en fila india. Guto iba adelante del grupo, llegaron al lugar y avanzaron en puntillas. La quincha de la casa tenía una perforación cubierta de una sustancia gelatinosa, había una huella de 30 cms. Que avanzaba hacia la orilla de la cocha. Las hierbas y hojarascas estaban húmedas con ciertas hilachas de flemosidades.
Los hombres avanzaban agazapados siguiendo la huella pòr la orilla de la cocha y llegaron a un bosquecito, aquí lograron observar alrededor de dos metros de cola, cuya punta roma tenía cerca de 10 cms. de diámetro. El maestro Guto dispuso el disparo de las armas, la boa se sumergía con su lentitud natural, indiferente al dolor por los cientos de municiones que ingresaban a su cuerpo y desapareció por completo.
- Habrá ingresado las municiones a su cuerpo-dijo un hombre.
- No vemos sangre, es raro-dijo otro hombre acercándose a la huella de la orilla.
- Las municiones habrán quedado prendidas en la piel del animal como garrapatas-dijo Guto.
Y de pronto escucharon la detonación de un sonido similar a una bomba en el centro de Sangamacocha. Un chorro de 50 mtrs, se suspendió a 50 mtrs.de altura y cuando cayeron las gotas de agua sobre la superficie del lago, llegaron a la orilla olas cada vez más fuertes y el nivel del agua crecía en forma rápida.
Los hombres asustados regresaron por el camino presurosos, soportando una lluvia torrencial que del momento se desató, entre los rayos que caìan alrededor de la cocha y los truenos persistentes que retumbaban. Los hombres se encontraban perdidos en esa montaña virgen donde reinaba la oscuridad, perdieron el control del tiempo y el viento soplaba en todas direcciones que derribaba árboles en forma estrepitosa.
Los hombres estaban agrupados, peroEloy, un conocido montaraz de San Pablo, se alejó del grupo a tientas en la oscuridad. Cuando llegó a una parte clara que estaba solo a doscientos metros de la cocha y dejaron la tempestad que desapareció poco a poco. Pasaron varios años que la cocha no fue visitada, hasta que un día Filucho Rivero contrató a unos hombres para construir una zanja por uno de los desaguaderos de la cocha hasta llegar a la desembocadura en la quebrada de Ishangayacu. Las aguas de la cocha pasaba por la zanja en abundancia, llevando consigo boquichicos, fasacos, pañas y Filucho estaba contento de su trabajo.
-Cuando seque bien sembraré arroz y produciré bajo el sistema de riego, porque la alimentación de agua de las quebradas lo mantendrán permanentemente con agua, y ya traje semilla de Chiclayo. Las plántulas de arroz tenían quince días y estaban muy hermosas. Filucho estaba feliz con este Proyecto. La superficie de la cocha estaba a punto de secarse, algunas partes estaban en lodo y solo en algunos pozos había agua transparente donde los peces apiñados corrían desesperados y Filucho contrataba mas personal para sembrar más plántulas de arroz.
Hasta que una noche se escuchó el estruendo del, sonido de una bomba, que dejó a Filucho asustado y a sus acompañantes.
-¿Qué ha sido eso amigo?- dijo Filucho dirigiéndose a su amigo Alfredo.
-Parece que fue el sonido de Sangamacocha.
-No, no puede ser. Sangamacocha ya no existe, ya pasó a la historia-dijo Filucho incrédulo. Esto, preocupaba a Filucho, que esa noche no pudo dormir y a las cinco de la mañana, en mancha con sus peones, Filucho fue a Sangamacocha, pasó por San Andrés, Dos de Mayo y la gente le decía que la cocha había reventado. Grande fue la sorpresa y la desilusión de Filucho al observar desde una loma, que Sangamacocha estaba ya en su estado natural, el nivel del agua era normal. Y la zanja estaba totalmente cubierta de lodo que impedía el drenaje acelerado de las aguas de la cocha, solo salía ya el volumen de desague normal.
Misterioso ¡No!

Carlos Velásquez Sánchez