martes, 12 de junio de 2012

LA SHUSHUPE

Es la serpiente más grande y temida de la selva, alcanza hasta mas de 3 mtrs. de largo, de colores vivos: amarillo y negro, formando grandes manchas. En la cola lleva un lanceta que es de pinchadura mortal como la mordedura misma. Es nocturna y cacarea como la gallina y cuando llega a la vejez le salen pequeñas orejas puntiagudas muy erguidas.
Esta serpiente no ha recibido la maldición de Dios en el Paraíso, , porque cuando persigue a alguien no se arrastra como sus demás congéneres, sino que avanza por saltos en ondulaciones verticales.
Nos encontrábamos en el interior del bosque, buscando materiales de monte para construir una choza a orillas del Alto Marañon.
La zona que habíamos elegido para el trabajo tenía fama de ser habitada por numerosas shushupes, pero, era el único lugar, en esa parte de la selva donde abundaba el material que necesitábamos, pues, no había remedio que afrontar el riesgo tomando las mayores precauciones.
Eramos cuatro amigos y salíamos diariamente de nuestro campamento por parejas en distintas direcciones.
Por las noches, como medida de seguridad, prendíamos una gran fogata. Desde que llegamos a este lugar, todas las noches escuchábamos el característico cacareo de las shushupes por los alrededores del campamento y en las mañanas encontrábamos desparramados las leñas de la fogata y veíamos las huellas que dejaban en las cenizas calientes los pesados cuerpos de estas serpientes que gustan de revolcarse en ellas buscando la calentura.
En la mañana, íbamos todos juntos abriendo una trocha a golpe de machete, de pronto, el que iba adelante dio un tremendo salto hacia atrás, con el machete en alto, listo para la defensa y decía:¡Cuidado! ¡Detenganse! y dijo: ¡Miren! ¡Que hermoso ejemplar!.
Era una enorme shushupe, que enroscada sobre si misma dormía plácidamente.Dormia tan profundamente que ni el ruido de los machetes la despertó.
De inmediato, le disparamos a la cabeza, el animal se estremeció violentamente y se desenrosco al instante, después de  varias convulsiones quedo inmóvil sin vida.
Otro dia con mi acompañante fuimos a una quebradita para refrescarnos y nos sentamos un rato en unas piedras.
Luego, notamos que se movían las ramas, prepare mi escopeta y mi acompañante empuño su machete. Seguimos atentos a los movimientos y de pronto apareció un hermoso picuro o majaz, cuya carne es exquisita y arranco en veloz carrera sin darme tiempo a dispararle y le seguimos.
Despues de perseguirle, vimos que el animal desapareció en el interior de un tronco hueco, llegamos y nos preparamos a hurgar el hueco con una larga varilla para obligar salir al picuro.
Es conocido, también que el picuro hace una buena pereja con la shushupe, porque viven juntos y lo que es mas curioso, es que ambos emiten un extraño ruido o sonido cuando están enfadados.
El animal se ponía cada vez mas furioso al ser fustigado con la varilla y mi amigo llevado por su entusiasmo se había acercado a la misma entrada del tronco para llegar mas al fondo con la varilla. Cuando repentinamente lanzo un grito de horror, al tiempo que echaba a correr como un loco a través del bosque, arrojando la varilla que tenía en la mano y era perseguido por una enorme shushupe que furiosamente daba grandes saltos para ganar terreno.
Quede asustado al ver esto y mientras reaccionaba, ambos ya se habían perdido de vista y emprendi carrera en la dirección por donde habían desaparecido, con mi arma lista para disparar.
A unos veinte minutos, encontré la gorra de mi compañero hecho trizas por los colmillos de la shushupe. Acelere el paso cuanto pude, tropezando aquí y alla con ramas y raíces, pero con la idea de auxiliar a mi amigo.
Llegue cuando en un pequeño claro del bosque,  levante la vista y casi grito, al ver a la shushupe entretenida en una pelea con la camisa de mi compañero, que sin duda la arrojo con este fin, porque en la selva sabemos que esta es una forma infalible de eludir la persecución de la shushupe, es decir arrojándole cualquier prenda de vestir para que descargue su furia en ella.
Levante mi escopeta, le dispare, pero mi nerviosismo me hizo fallar la puntería y la shushupe desapareció velozmente, dejando la camisa totalmente destrozada y algunas manchas de sangre por donde huyo, esto significaba que de todas maneras la había herido.
Sin demora, retorne al campamento para encontrar a mi compañero y asi fue. Habia llegado el, todo maltratado por las raspaduras de las ramas y espinas que no pudo evitar en su desesperada carrera por librarse de esa serpiente shushupe.
Y nos conto que esa shushupe tenia una enorme cabeza con dos orejas bien crecidas impresionantes y que no le fue fácil quitarse la camisa en plena carrera para arrojarla.
Carlos Velasquez Sanchez

4 comentarios:

  1. Interesante, lo que cuentas, porque no publicas fotos donde se encontraba La shushupe y como así los correteabas.. Es una buena historia.

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  2. Que horror contar como dos desgraciados invaden el hogar y matan cobardemente y cruelmente a estos animales. Y Difunden erróneamente la maravillosa biodiversidad que tenemos, alentando a actividades crueles como la caceria. Señores no les da vergüenza!!!

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  3. Me parece que el comentario que hace Carlos Alberto Quispe no es apropiado, personas como yo estamos buscando aprender mas de este tipo de serpiente porque turistas de todas partes del mundo quieren venir a visitar nuestro pais.. Gracias El Mañananero

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  4. Wauu.. muy bonita la historia, deberias subir fotos de como es la selva donde esta la shushupe y todo porque creo que ellos no viven en cualquier parte de la selva, en la parte virgen creo

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