viernes, 31 de agosto de 2012

EL NIÑO Y EL CHICHIRICHI

Daniel, quien vivía con su madre en un Caserío cercano a Iquitos, regreso ese día con mucha hambre.

Llego cansado y arrojo sus cuadernos sobre la única tarima del cuarto. Su madre no había aun regresado del Mercado de Belen, donde a diario vendía las frutas de su chacra.

Como tenia hambre, Daniel fue a su chacra a comer frutas, al llegar, vio que haciendo piruetas llegaba también un hermoso pajarillo, que se escondía detrás de un árbol de pan(pandisho), era un chichirichi que empezó a picotear las frutas maduras, volando de un árbol a otro.

Esto molesto a Daniel, que le grito : ¡Chichirichi!, no comas mis frutas.¡Vete a otra parte! Todas son mías.

El chichirichi no le hacia caso y seguía picoteando a los caimitos, uvillas, guineos. Daniel disgustado decidió arrojar contra el pajarito: pedazos de ramas secas y el ave se alejo raudamente del lugar.

‘Escapaste, pájaro frutero! Dijo el niño y al arrojar la ultima rama sintió un agudo dolor en el brazo y volvió a su casa llorando.

Su madre que ya bahía llegado del mercado, al ver a su hijo adolorido, saco un frasco de manteca de boa negra y le comenzó a frotar su brazo y el empezó a recordar al chichirichi que picaba a sus frutas.

De pronto escucho una voz que le decía: “ Prepara tu baladora y espanta al chichirichi”.

Daniel preparo a su arma, junto semillas de aguaje para usarlas como proyectiles y le lanzaba al ave. El chichirichi con hábiles saltos esquivaba los violentos disparos, pero una de las semillas le impacto en el pecho y el chichirichi cayo al suelo dando vueltas.

-¡Le di! ¡Le di!- grito Daniel alegre, corrió, cogió al ave que herida de muerte daba los últimos aleteos y con burla le dijo: ¡Come ahora mis frutos!¡Vuela, vuela ahora!. La sacudía al ave para reanimarla, pero el chichirichi no le respondía.

Entonces, Daniel sintió lastima y temor al mismo tiempo y le dijo: “Que te hice pajarito de bellos colores. Que te hice y comenzó a llora.

El chichirichi abrió los ojos, miro a Daniel y con voz débil le dijo: ¿Porque querías matarme? Somos del mismo bosque¿Por qué no vivir en paz? No seas mezquino, comparte las frutas con los demás. No seas malo” y el chichirichi murió en las manos de Daniel.

La lluvia que entraba con el viento por la ventana despertó a Daniel.

-Que pasa, ¿Esta lloviendo?- pregunto a su madre.

-Si hijo, mientras te frotaba el brazo, te quedaste dormido.

El semblante de Daniel no era el mismo y el niño comenzó a llorar en el pecho de su madre.

Y ella le dijo : Algo te pasa Daniel, cuéntame, que tienes.

Y Daniel le comenzó a relatar su sueño con el chichirichi.

 
Carlos Velásquez Sánchez

1 comentario:

  1. Conozco este cuento y tuve la oportunidad de conocer en vida a su autor, asi que te sugiero que incluyas el nombre del escritor Orlando Casanova Heller, escritor reconocido de Iquitos, en esta página.

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